La Soberbia de Milei
Argentina: Milei ratifica ortodoxia económica y pide paciencia ante inflación
En medio de un escenario atravesado por la incertidumbre inflacionaria, el presidente Javier Milei reafirmó su compromiso con el rumbo económico adoptado por su gestión y solicitó “paciencia” frente a los resultados adversos registrados en marzo. El dato del 3,4% de inflación mensual, difundido por el INDEC, superó las previsiones oficiales y generó un fuerte impacto tanto en el ámbito político como empresarial.
El tema dominó la agenda del AmCham Summit, donde dirigentes, empresarios y funcionarios analizaron el desempeño económico del país. Allí, el mandatario optó por un tono poco habitual: reconoció abiertamente la negatividad del dato inflacionario y centró su discurso en explicar sus causas, en lugar de destacar otros indicadores favorables.
“Es un dato malo, no nos gusta. La inflación nos repugna”, expresó Milei, marcando distancia con prácticas políticas que suelen eludir este tipo de resultados. En esa línea, aseguró que el Gobierno mantendrá sin cambios su estrategia económica, basada en principios de ortodoxia fiscal y monetaria, aun frente a presiones coyunturales.
Durante su exposición ante el auditorio empresarial, el Presidente sostuvo que la actual dinámica inflacionaria responde, en gran medida, a factores extraordinarios registrados durante el último año. Entre ellos, mencionó tensiones políticas que impactaron en las expectativas económicas, episodios de volatilidad financiera y efectos estacionales vinculados a aumentos en rubros clave como educación, alimentos y combustibles.
En ese contexto, defendió las decisiones adoptadas junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y descartó modificaciones en el programa económico. “El caso argentino demuestra que no podemos apartarnos de la ortodoxia. Tenemos que mantener el rumbo”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre los riesgos de ceder ante presiones externas o internas.
Milei también vinculó el enfriamiento de la actividad económica a factores especulativos en el marco del proceso electoral, señalando que estas tensiones afectaron variables clave como el riesgo país, las tasas de interés y la demanda de dinero. Según su análisis, estos elementos contribuyeron a desacelerar el crecimiento proyectado para el último año.
Pese al diagnóstico crítico, el mandatario transmitió un mensaje de confianza hacia el futuro: sostuvo que, una vez superados los efectos transitorios, la inflación retomará una senda descendente. “Lo único que tenemos que tener es paciencia”, insistió, en una frase que sintetizó el eje central de su intervención.
En paralelo, el evento dejó expuestas las dinámicas internas del oficialismo y las expectativas del arco político. Gobernadores y legisladores presentes manifestaron, en su mayoría, respaldo al programa económico, aunque reclamaron avanzar en reformas estructurales, especialmente en materia tributaria y de coparticipación.
Así, en un contexto de presión inflacionaria y expectativas cruzadas, el Gobierno nacional apuesta a sostener su hoja de ruta sin concesiones, confiando en que los resultados comenzarán a consolidarse en el mediano plazo.